EL PRINCIPIO SER – HACER – TENER

Intuitivamente la mayoría de las personas creemos que si “tenemos” algo o a alguien, podremos “hacer” algo para finalmente “ser” lo que soñamos. Cuántas veces hemos escuchado a otros o a nosotros mismos diciendo lo siguiente:

– Cuando sea gerente, me comportaré de esa manera.

– Cuando tenga dinero, me tomaré unas buenas vacaciones.

– Cuando tenga tiempo, aprenderé sobre algún tema.

Cuando pensamos de esa manera, convenciéndonos a nosotros mismos que la primera barrera a la cual nos enfrentamos es la falta de algo (tiempo, dinero, condición física, posición, etc.), posicionamos el principio universal del logro de la manera incorrecta. El “TENER” no “PRODUCE” el “SER”, sino todo lo contrario.

Debemos comenzar por el SER, luego el HACER y más tarde TENDREMOS. Si tú quieres llegar a alcanzar una posición de gerencia en tu lugar de trabajo, debes primero trabajar en tu ser: ¿Cómo piensa un gerente? ¿Qué libros puedo leer que me ayudarán a pensar así? ¿Cómo se viste? ¿Cómo actúa? ¿A qué hora llega a la oficina?

Si quieres llegar a ser un gran vendedor y superar tus metas, puedes preguntarte cosas como ¿Cuáles son las características de un gran vendedor? ¿Cómo trata a la gente? ¿Cómo me puedo convertir en una persona atractiva para los demás? ¿Cómo hablar correctamente? Todas estas son preguntas enfocadas en el SER.

El SER es el paso más importante y hay que dedicar un buen tiempo en entender que tipo de líder, gerente, padre o madre, esposo, hermano, etc. tenemos que convertirnos si aspiramos cumplir nuestras metas en esa área.

La diferencia entre las personas que alcanzan el éxito (en cualquier área) y logran mantenerlo, son las personas que trabajaron el SER. Es por ello que los grandes líderes son grandes lectores. Siempre están buscando aprender, crecer y cambiar.

De ahora en adelante, cuando pienses en tus sueños y metas, pregúntate: ¿En quién me tengo que convertir para lograr esto o aquello? Tómate un tiempo en enfocarte en el SER.

Luego del SER, viene el HACER.

Cualquier cosa que valga la pena en la vida, hay que pagar un precio para obtenerla. Independientemente de cómo definas el éxito (dinero, ser un buen padre y esposo, llegar al tope en tu organización, una relación fructífera con Dios) vas a tener que comprometerte con acciones específicas, de manera constante y por un largo período de tiempo.

¿Por qué sólo el 5%-10% de las personas son exitosas? Una de las razones es porque sólo el 5%-10% están dispuestos a pagar el precio. Es la gota cayendo sobre la roca por años lo que logra partirla en dos.

No hay atajos, no hay camino fácil. El camino es duro, y los duros son los que se mantienen en el camino. Por supuesto que puedes aprender a ser más eficiente, aprender de los errores, aprovechar las oportunidades que la vida te presente… pero a la final, vas a pagar un precio.

Pregúntate ¿Qué actividades diarias, semanales o mensuales tengo que comprometerme para alcanzar mis metas? Si eres un vendedor: ¿Cuántas llamadas a potenciales clientes tengo que hacer al día?, o un padre ¿Cuánto tiempo de calidad (sin teléfono celular, sin distracciones) a la semana voy a invertir en mis hijos?, o un deportista, esposo, hermano, gerente, etc. Después de definir cuáles son las actividades que tienes que hacer de manera constante y por un largo período de tiempo, comienza.

El camino estará lleno de barreras, obstáculos y momentos de desmotivación. En ese momento recuerda que hay otros que también estamos ahí. Sigue en la lucha.

Luego que te has convertido en el SER que estás destinado a ser, has trabajado y luchado por lograr tus sueños, entonces y sólo entonces podrás disfrutar del TENER.

Yo he luchado en muchas oportunidades con el concepto de TENER, ¿Es bueno tener éxito o dinero? ¿Cuánto dinero es suficiente o cuanto es lo máximo para considerarse ¨bueno¨? Y muchas otras preguntas similares.

Lo que he aprendido a través de los años gracias a personas que se han cruzado en mi camino para ayudarme a crecer y cambiar es lo siguiente: si te enfocaste en el SER, y luego te esforzaste como nadie en el HACER, el TENER será de bendición para ti, tus seres queridos y tu sociedad.

¿En qué persona tienes que convertirte HOY para comenzar tu jornada a luchar por tus sueños? ¿Qué compromisos tienes que hacer de manera consistente para alcanzarlos? ¿Cuándo comienzas?

(Foto cortesía de Rusty Russ)

Fuente: Liderazgo Hoy